Collares electricos para perros

collares perros

Hay una muy amplia gama de collares eléctricos que actualmente se usan para el entrenamiento del perro y para diferentes métodos y técnicas aplicables a su buena o mala conducta. Normalmente las técnicas de hoy en día están basadas en el condicionamiento operante, esto quiere decir que el proceso de aprendizaje está basado en que el animal desarrolla una forma de asociación entre una acción y la consecuencia de no realizar dicha acción. El refuerzo de un comportamiento significa que la probabilidad de que la conducta objetivo que se muestra una vez se incremente con la repetición.

 

El refuerzo puede ser positivo o negativo – el refuerzo positivo es el cual el comportamiento que se desarrolla incrementa debido a la adicción de un estímulo placentero, y el refuerzo negativo es cuando una conducta se incrementa debido a la eliminación de un estímulo aversivo. Del mismo modo, el castigo positivo y negativo tienden a disminuir la probabilidad de que una conducta se mostrará en el futuro.
Por lo tanto, los estímulos aversivos se utilizan para suprimir el comportamiento específico tanto en forma de castigo positivo como en el uso de la técnica del refuerzo negativo. En el refuerzo negativo, los estímulos aversivos se presenta hasta que se realice la respuesta deseada, reforzando así la conducta objetivo, es decir, el perro aprende que la experiencia desagradable que siente terminará cuando muestra el comportamiento correcto. Esto se llama una respuesta de tipo escapada o evitable. Un ejemplo de esto es el adiestramiento de un perro a caminar junto a su adiestrador utilizando una cadena de castigo o estrangulación.

Cuando el perro tira de la correa, la cadena se tensa alrededor del cuello causando el dolor o asfixia momentánea del perro, pero si el perro camina al lado de su adiestrador sin tensar la correa, con correa suelta, la cadena estará floja y el perro evitará el dolor o asfixia que dicha acción le pueda causar. En la técnica del castigo en forma positiva de aprendizaje, el estímulo adverso se presenta cuando se realiza la conducta objetivo, suprimiendo así dicho comportamiento adverso (por ejemplo : dar un toque a un perro cuando salta para saludar).
Tradicionalmente el entrenamiento del perro se basó en gran medida de las técnicas de participación refuerzo negativo o castigo, sin embargo, en los últimos años se ha puesto cada vez más énfasis en el uso de refuerzo positivo. Esta es la recompensa de un comportamiento objetivo con el fin de aumentar la probabilidad de que el perro va a hacer lo mismo otra vez.

Un ejemplo de esto es el entrenamiento del clicker, donde el sonido del clic, que es asociado con una recompensa, se utiliza para reforzar un comportamiento deseable

Con el fin de cualquier tipo de adiestramiento tenga éxito, es importante que el refuerzo o castigo se aplique muy rápidamente después de la acción o conducta no deseada realizada por el animal, a fin de que el animal pueda hacer una asociación entre su propia conducta y la consecuencia de ello. Además, las técnicas de reforzador o castigo deben aplicarse a un nivel tal que, o bien aumenta o disminuye fases posteriores de la conducta. En el caso del refuerzo positivo, esto requiere la recompensa de algo que los animales valoren, y también en el caso del que crea una respuesta emocional positiva. Cuando se utilice el castigo, este debe ser lo suficientemente aversivo para crear una respuesta emocional negativa.

La estimulación eléctrica producida por los collares eléctricos, son dispositivos a través de los cuales un entrenador puede enviar remotamente un shock o estímulo eléctrico, y usar el leve dolor causado como un castigo positivo con el fin de suprimir un comportamiento o conducta errónea, y reorientar así hacia una conducta positiva y a su objetivo de acción. También se utilizan los collares eléctricos en perros para el uso en técnicas de refuerzo negativo, es decir, leve calambre eléctrico cesa cuando el perro muestra el comportamiento correcto o deseado.

Estos dispositivos están disponibles para cualquier público en general y se comercializan para la obediencia en todo tipo de formación general o adiestramiento, así como en una amplia gama de problemas generados por comportamientos no deseados y muy específicos, como la agresividad, comportamiento dominador, el comportamiento relacionado con la separación, y otros comportamientos compulsivos.

No consideramos esta técnica, el uso de collares eléctricos para perros, ni la mejor, ni la peor… es una forma de adiestramiento que evitamos puesto que causa un dolor,