Loa a la mediocridad

Ultimamente, como no tengo suficiente con leer los post de mis amigos, he mariposeado por otras tierras, leyendo artículos machistas o sexistas (véase el blog de un tal Li Luciano, o no, no penséis que os lo recomiendo) o visitando el ancho mundo (desde Menorca, hasta Nepal) a través de la cámara de blogeros que comparten sus viajes y sus experiencias con nosotros. He visto posts antitaurinos, y otros que defienden la “fiesta” nacional. He visitado blogs ultra-católicos (Hacia la libertad), republicanos, e incluso el del sr. Tamames, que no sé cómo clasificarlo, de centro?.

He observado que no son pocos los comentarios anónimos, que se amparan en la libertad de expresión para descalificar desde las sombras, otros que se dedican a corregir las faltas de ortografía, y otros que directamente insultan.

mediocre

No pocos, y esto lo he leído en comentarios más que en posts, critican el uso que hacen (hacemos) algunos blogeros de su sitio, a saber: colgar antiguos escritos que nunca fueron publicados; hablar de temas banales, como los hijos, las parejas, etc.; publicar fotos de niños sonrientes viviendo en la miseria; celebrar un cumpleaños virtual, …

Copio aquí un ejemplo de un comentario a raíz de la foto “Una sonrisa… a pesar de todo” ,del blog de jose-gila “Los que to contamos”:

No volvamos despreciables estos espacios con alabanzas a la mediocridad, a la improvisación, a lo efímero a lo sin fundamento y a la tonteria.

Durante varios años, le dí clases particulares a una niña, María, que era un bombón. Alta, rubia, enormes ojos verdes, delgada, vamos un canon de belleza. Como vivíamos en una urbanización a las afueras, pasaba muchas horas en la parada del autobús, y no pocos tíos se quedaban mirándola descaradamente, y le soltaban burradas. Ella, que era sólo una niña entonces, se agobiaba y no sabía reaccionar. Yo le hice una recomendación, que pasara de ellos, como si no estuvieran allí, y que, siempre sin mirarlos, se pusiera a rascarse el culo o a meterse el dedo en la nariz. Ella se reía, pero lo hizo y vio que funcionaba. El sex-appeal del bombón desaparecía como por arte de magia, y se iban cantando bajito.

Pues no sé si me habré hecho entender, pero eso es lo que yo creo que habría que hacer con todos estos anónimos.
En mi blog pienso escribir lo que me pida el cuerpo, siempre intentando no faltar, y si es demasiado banal para los refinados gustos de algunos, pues que no me lean. No busco la complacencia, ni encontrar a gente que me siga la corriente de forma estúpida e incondicional. Si cometo faltas ortográficas, agradecería que me corrigierais, pero no para hacer burla. Y si no estáis de acuerdo conmigo, espero que me lo hagáis saber, pero firmando vuestros comentarios y sin insultar.

Porque lo que buscaba al comenzar este blog ya no lo recuerdo. Pero lo que he encontrado, sí que lo sé. He visto cataratas, Leones Marinos, Calas de color turquesa. He visitado Praga, Francia, Nepal. He conocido a gente que me aporta mucho, y a otras a las que espero aportarles yo tambien algo. He compartido risas y llantos, cumpleaños y despedidas. He abierto mi corazón, porque cerrado huele a humedad y a polvo. En fín, he recuperado el tiempo, el año que creí haber perdido a causa de mi enfermedad, en apenas un mes.

Muchas gracias a todos por compartir vuestras banalidades conmigo y participar de las mías.